Para Angu,
con mucho cariño.
Angu,
Bueno, llegó el día. Después de tantos meses de planes, documentos, compras, correos, maletas y preguntas, mañana te toca subirte a ese avión y comenzar algo completamente nuevo.
Hoy no quiero decirte adiós. Quiero decirte: andá, disfrutá y descubrí todo lo que sos capaz de hacer.
Yo sé un poquito de lo que se siente irse lejos a estudiar. Sé que da emoción y miedo al mismo tiempo. Sé que habrá días increíbles, y otros en los que vas a extrañar tu casa, tu comida, tu gente y hasta las cosas que ahora te desesperan. Pero también sé que un día vas a mirar hacia atrás y darte cuenta de cuánto creciste.
Estoy increíblemente orgulloso de vos. No solo porque te vas a Irlanda a hacer tu maestría, sino por todo lo que hiciste para llegar hasta aquí. Por tu dedicación, por tu esfuerzo y por haber convertido este sueño en algo real.
Para celebrar cada victoria. Para escucharte cuando algo no salga como esperabas. Para ayudarte a resolver cualquier problema. Y para recordarte, cuando lo necesités, que aunque estés aprendiendo a hacer tu vida allá, nunca tenés que cargar con todo sola.
Tu familia sigue siendo tu casa, aunque ahora tengas una nueva dirección. En El Salvador, en Canadá y en cualquier videollamada improvisada vas a tener gente que te quiere muchísimo. Mónica, Jasper y yo vamos a estar acompañándote desde aquí, celebrando cada pedacito de esta aventura con vos.
Espero que Dublín te regale amigos buenos, historias que nos vas a contar por años, viajes, días de lluvia que terminen gustándote y muchísimos momentos en los que pensés: “No puedo creer que esta sea mi vida”.
Espero también que me demostrés que estaba equivocado y que en Irlanda no se vive solamente de papas. Aunque si dentro de tres meses estás desayunando papas, almorzando papas y cenando papas, necesito que quede constancia de que te lo advertí.
Y cuando algo se ponga difícil, acordate de todo lo que ya lograste. Sos más valiente, más capaz y más fuerte de lo que a veces creés. Nunca dudés que merecés estar ahí.
Nosotros ya sabemos querernos a la distancia. Lo nuevo ahora es verte construir tu propia vida en un lugar completamente distinto, y me emociona muchísimo acompañarte desde donde esté.
Te quiero con todo mi corazón, Angu. Que Dios te cuide en cada paso, que disfrutés cada día y que Irlanda te reciba bonito.
Buen viaje, hermanita. 🍀
Con muchísimo amor,
Tu hermano, Addo